Hay silencios y colores de pastel en el atardecer, paisajes nublados en la distancia; tonos rojos, azules y pálidos que el viento mezcla y difumina.
El sol habría de morir hoy, o eso dicen, son ellos; los partidarios del fin del mundo. La extrañeza del mundo no radica en sus innumerables diferencias, ni en los pequeños y patéticos trozos de poder, por los que unos cuantos forcejean mientras pisotean al resto del mundo. Radican en la imposibilidad de muchos de poder dar una bocanada de aire fresco, y de ver de cuando en cuando la noche estrellada y el fulgor en el que se balancea la luna. También radica en la imposibilidad de, más bien unos pocos, de ver las estrellas cada noche, cada vez que pueden; de explotar el plano hasta saturarse, dejar de lado su hambre constante, descansar.
Cuando no queda más que el exceso es cuando ya no se descansa; el cerebro pierde su horizonte, ya que las emociones, su pegamento, está ausente, el hambre del consumo, valga la redundancia, se consume así mismo y todo lo que lo rodea. Esta sigue siendo, en parte, la temática de la soledad: En las condiciones en que el ser humano se hacina cada día mas y mas; y no solo por el desmedido crecimiento sino también por las desmedidas diferencias cualitativas, el individuo pierde poco a poco su derecho a la soledad, a construirse una individualidad. No es que se lleve a una despersonalización del ser, el ser no es por naturaleza individual, no es por naturaleza nada. La individualización, como se propone, es un estado de diferenciación “consiente” del nodo al resto de su nodos, es ser individuo con el saber que este tipo de conceptos surge como contingencia a la existencia social.
En un sentido es una forma de colectivismo, o comunismo si así se le quiere llamar. El hombre no camina hacia ninguna dirección en particular, tampoco se eleva a un estado superior; pero es en la medida en que no concibamos mas que un estado, y Estado, en el que están bien diferencias tan abismales, no va a ser posible siquiera descansar un día. Cuando aquellos que pueden se pregunten cuantos pueden hacer los mismo, ese día quizá algo empiece a cambiar. Por el momento, no queda mas que extinguirnos.



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