Nada mas que esperar, y hacer fila en el silencio
caminar la fila de los muertos,
tejer con hilos de palabras las cadenas y los huesos.
La palidez del tiempo, que se arrolla,
hacer barcos y soñar marineros
Que llueva! que llueva!
gritaban los niños ante el cielo, y llovía.
Pd: sino fuera porque escribir se parece mas a las lluvias del desierto, a los torrentes y luego a la espera, la paciencia; es esta la profunda naturaleza erótica de las palabras, su desnudes vital. (Anonimo)



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A partir de ahora lo visitaré de vez en cuando.
Un saludo